46. La sangre llama
Se quita la lágrima con rapidez y vuelve a mantener la vista al frente mientras observa todo lo que ocurre.
Las presas se ríen, juegan cartas, caminan alrededor del patio o comen lo que las otras mujeres dejaron en las bandejas.
Su mirada capta algo en particular que la hace mantener la mirada más de un segundo. No sabe si ya ha visto a esa mujer pero como no la reconoce aparta su atención.
Sólo tiene en mente lo que necesita hacer, armar un plan, volver de nuevo con más fuerzas y demostrar en