Mundo ficciónIniciar sesiónLía se sentía complacida al verlos con esos rostros como si le hubiesen drenado la sangre, el primero en levantarse fue don Tulio el bisabuelo de Marcos, ninguno podía soportar ver a la mujer y a una niña exactamente igual a la pequeña Lía que aún se mantenía sentada en la mesa con una sonrisa, disfrutando el espectáculo.
—¡Esto no puede ser! ¿Quién eres tú? No puedes ser ella, porque







