Mundo ficciónIniciar sesiónMarco y Diego, se giraron un poco para verse, sus corazones palpitaban con fuerza en sus pechos, y un sudor frío recorría sus espaldas, estaban asustados y a pesar de sus ingenios, no sabían qué hacer, estaban a punto de colapsar, hasta escuchar dos leves risitas ahogadas, se giraron y encontraron al par de diablillos de sus hermanas que se burlaban de ellos, mientras cada una de ellas sostenía una pistola paintball.
—¡Pequeño







