Mundo ficciónIniciar sesiónHefesto sintió como su frente comenzó a perlarse de sudor, a pesar de estar en un espacio donde funcionaba un aire acondicionado, no podía controlar el avasallante calor, no le quedaría más alternativa que decir la verdad.
Justo cuando iba a empezar hablar, su teléfono celular comenzó a sonar, fue salvado por la campana o mejor dicho por el timbre del celular.
—Espera un momento, ahorita te atiendo, es de Atenas —atendió la llamada de inmediato, sintiendo un poco de temor al h







