Mundo ficciónIniciar sesiónDiego subió al auto, mientras Marco empezaba a conducir, veía la carta con miedo, su hermano por milésimas de segundos dirigió su vista hacia él.
—¿Tienes miedo de abrir esa carta? No te creí un cobarde Diego —preguntó Marco con una tenue sonrisa de burla—. Si la lees lo haces en voz alta que yo también quiero oírla.
—¿Por qué eres tan chismoso? ¡Métete en tus







