Mundo ficciónIniciar sesiónLa chica sintió un corrientazo recorrerla de pies a cabeza, estaba hipnotizada por esos ojos que la miraban con intensidad, igual le pasaba al chico que por un momento se quedó sin palabras.
—¡Lo siento! —dijeron ambos al mismo tiempo y sonrieron.
—¿Me puedes permitir levantarme, por favor? —pidió el joven, sin poder ocultar el nerviosismo que le producía estar cerca de la chica. Ante su pregunta, el rostro de la j







