Amaneció en la mansión de Evelyn, era muy temprano por la mañana, habían pasado una intensa noche, Evelyn no quería pensar en que estaba haciendo mal en involucrarse con el padre de su hijo de nuevo, a él lo esperaba Erina con su bebé, Evy, sentía que su hijo y ella no tenían lugar en la vida de Logan Romanov, definitivamente no podía robarle el padre a un niño ni la única persona con la que contaba en el mundo la joven rusa
El embarazo estaba haciendo de las suyas en el cuerpo de la joven mafio