La hermosa Carolina, ese día se veía radiante, llevaba un lindo vestido azul turqueza, zapatillas negras, el cabello suelto y un maquillaje ligero, Dante quedó encantado solo de verla, pero la sonrisa en su frío rostro desapareció, cuándo escuchó el recado de la mucama
Por favor dile que enseguida bajo. - pidió Carolina, se disponía a salir de la habitación, cuándo el mafioso furioso y celoso, la tomó de la muñeca
¿A dónde creés qué vas? ¿vas a verte con otro hombre en mi propia cara?. - la mira