En la misiva Mijaíl me decía que a veces la vida te cobra lo malo que haces y a lo mejor eso pasó entre Giorgio y Él, me decía que no me pide perdón porque el amor es lo que valió entre los dos que pensaban hablar conmigo, pero ahora no me merecía nada de eso y que no lo busque más porque reniega de ser mi primo, ya que a la familia no se lastima y yo dañe a quién debía proteger.
Deje a un lado ese pedazo de papel, quise moverme, pero el intenso dolor no me dejaba, los golpes de Mijaíl habían s