Capítulo 51. Un sueño muy profundo
Los gritos de Aníbal taladraban el cerebro de Alissa y al mismo tiempo le provocaban el miedo más espantoso, después de pensar que ya estaría a salvo, que ahora solo quedaba encontrar a Maximiliano y asegurarse de que estuviera a salvo, escucharlo en la habitación de al lado era como una pesadilla que no tenía fin, en cuanto recuperó la cordura, se apresuró a comunicarle a Roxanne que no hiciera ningún ruido, con señas le informó que el sujeto que le había hecho daño se encontraba en el ot