El sol ya se colaba por las rendijas de las persianas, era una mañana cálida de domingo, no había que salir corriendo al trabajo o encaminar a la escuela a los niños, así que se podía quedar hasta tarde en la cama, aun sin abrir los ojos busco su cuerpo para arrastrarlo hacia él, quería hundir su cara en esa delicada piel y dormir mientras respiraba su delicioso aroma, pero no lo encontró, ya estaba levantada, hubiera deseado que se quedara un rato más, la semana había estado repleta de t