Capítulo 42. Un regalo del destino
¡Ahí estaba!, la maleta estaba llena de quien sabe cuántos fajos de billetes de alta denominación, Alexandra empezó a reír de una manera un tanto desquiciada, para terminar llorando mientras tomaba los billetes, el trauma no era para menos, pero después de todo estaba viva y con una maleta llena de dinero que pondría fin a todos sus problemas y de paso también le daba la posibilidad de deshacerse de Aníbal, después de todo ya no lo necesitaba, se levantó y eligió algo que ponerse, un conjunto d