Capítulo 29. Una danza sensual
Al llegar a casa nadie habló, la puerta se cerró detrás de la espalda de Maximiliano, mientras él se aferraba al cuerpo de Alissa para aprisionarla contra la pared, tomó su rostro entre sus manos y Estrechó sus labios contra los de ella, bajó sus manos hasta su espalda y sus besos viajaban al cuello de Alissa provocándole uno que otro suspiro, ella se separó un instante del agarre de Maximiliano para tomarlo de la mano y guiarlo hasta su habitación, sus miradas se cruzaron por un momento y él c