Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Qué te parece?—, pregunta Ryan. Su sonrisa burlona me dice que sabe lo sexy que se ve con su traje a medida.
Me río entre dientes. —Con eso basta—. Pero mi sonrisa es forzada, y no puedo contener el gorgoteo de mi estómago, sobre todo por las orejas de hombre lobo. —El almuerzo no me sentó bien—.
No comiste mucho almorzando. Ni desayunaste nada.
—Sí. No desayuno. Y almuerzo... —Me







