Mundo ficciónIniciar sesiónEn la tarde sacamos a pasear a Skay al parque, lo necesitaba, hacía tiempo que no lo sacaban a pasear y nos demostró lo mucho que lo echaba de menos cuando llegamos y se puso a corretear como una loca.
Harry le lanzó una pelotita para que jugara mientras nos sentamos en uno de los bancos. Coloqué una de mis piernas sobre la suya y apoyé mi barbilla sobre su hombro procurando igualmente no hacerle daño.Estuvimos conversando mientras lo tenía muy cerca, se había arreglado la barba






