Mundo ficciónIniciar sesión—Hice un plato excelente —quejé para mí, pero sabiendo que él me escuchaba. Estaba furiosa mientras pelaba las zanahorias.
—Entonces ¿por qué te has quedado y no te has ido con los demás? —se acercó frente a mi puesto. Lo ignoré y continué con lo que hacía, no iba a perder la calma ahora. Prendí el fuego y puse la sartén.—¿Qué me dices de tu primer plato? ¿también te pareció excelente? Porque recuerdo que era improbable.—¿Por qué me amarga la vida? —lo miré—¿qué mal le hic






