Mundo de ficçãoIniciar sessãoSiento un dolor profundo en el pecho y es la angustia de no saber nada aún, mi madre llegó a la clínica desesperada y temblorosa sin embargo, guardó la compostura hasta que yo como siempre de maricón estaba llorando y gimiendo de miedo, me abrazó fuerte, temblando y me sentí igual que cuando tenía dieciocho años y me encontraba hospitalizado con una subida en los niveles de colesterol o de glicemia.
— ¿Mami? - escuché la voz de Nathalie que era un susurro lastimero.
— Tranquila mi







