Capítulo 47: ¿Y si me odia?
Renee abrió la puerta principal de su casa en Oklahoma. Era una vivienda elegante pero acogedora, con muebles de buena calidad y detalles que hablaban de comodidad, no de ostentación.
Apenas cruzó el salón cuando dos pares de piecitos corrieron hacia ella.
—¡Mami! —gritaron al unísono.
Luke y Liam se lanzaron contra sus piernas, abrazándola con fuerza. Renee se agachó y los envolvió en sus brazos, besando sus cabecitas.
—Mis amores, ¿cómo están? —preguntó con voz sua