Capítulo 41: ¡¿Cómo es eso que vives con el jefe?!
—Buenos días, bella durmiente —dijo, secándose el sudor de la frente—. ¿O debería llamarte Exorcista? Nunca vi a nadie vomitar con tanta... proyección.
Daisy se sonrojó hasta la raíz del cabello, pero mantuvo la compostura.
—Buenos días —respondió con toda la dignidad que pudo reunir.
Cassian dejó la botella y se sirvió un vaso de jugo de naranja. Su expresión cambió a una más seria.
—Sobre lo de anoche —comenzó, su voz cortante como el hielo—.