Capítulo 40: Preguntas y respuestas
Steven lanzó un vaso contra la pared y el cristal estalló en mil pedazos, esparciendo fragmentos por todo el suelo, luego miró a su esposa, energúmeno.
—¡No tenías ningún derecho! ¡No tenías que abrir la boca!
Betsy se mantuvo firme, con los brazos cruzados en el pecho.
—Ya era hora de que lo supiera, Steven. Además, esto es tu culpa. Por no... por no mantener la polla en su sitio. Si al menos te hubieras cuidado, no tendríamos este problema.
Él respiraba agot