Capítulo 118: Por eso odio a los niños.
Capítulo 118: Por eso odio a los niños.
Casidy acortó la distancia, sus dedos, terminados en uñas perfectamente pulidas, se cerraron alrededor del cuello de Alan.
—Milán fue un desierto sin ti, amor —ronroneó ella, pegando su cuerpo al de él—. Espero que esta vez me acompañes a Francia. No aceptaré un no.
Atrapó sus labios en un beso, Alan no se movió, manteniendo la columna recta, pero ella no retrocedió, sus ojos brillaron con un hambre evidente.
—Te extrañé tanto que tengo ideas muy poco ele