Tenía unas náuseas horribles —princesa, ¿cómo te sientes?
—muy mal amor, estoy preocupada —princesa, seguro fue algo que comimos que te cayó mal.
—no, yo creo que estoy embarazada.
—mierda, nunca esperé que Zafiro me dijera esas palabras… Eso me dejó en shock y sentí como mi cuerpo comenzaba a temblar, ¿realmente crees eso mi amor?
—Sí, ya vengo, bajé y le dije al hombre de seguridad que Massimo me había dejado que me comprara una prueba de embarazo.
—ya se la traigo, señora, subí al auto y lla