¿Podemos hablar? —sí.
—¿dónde está tu esposo? — le conté a Piero toda la historia porque él me inspiraba confianza… Y por eso estoy aquí.
—Joan es más idiota de lo que yo pensaba, o sea que tú no estás aquí porque quieras, ¿sino por qué te obligaron?
—no me obligaron… De hecho estoy agradecida con mi suegro por haberme dado esta oportunidad, la única pareja que yo he tenido es Joan y me dejé absorber de tal forma que ya ni siquiera me reconocía, lo peor de todo es que ni siquiera lo había notad