Era otro día, así que me levanté con las fuerzas renovadas… Les demostraré a todos que soy capaz de valerme por mí, lo primero que haré es ir a ver algunas casas, después de que consiga la apropiada me instalaré con mi hijo para luego dedicarme a trabajar, porque he meditado mucho y la señora Kamila tiene toda la razón. No sé en qué momento me dejé absorber por Joan, pero no más… De ahora en adelante me encargaré de mis empresas, administraré y utilizaré mi dinero a mi antojo, ya no tocaré más