Cuando mi madre terminó los postres nos fuimos a preparar para ir a casa de mi suegro, me di una larga ducha, me coloqué un traje nuevo, por supuesto de la casa de modas Salvatore Ferragamo. Ni en el más loco de mis sueños pensé que mis hijos llevarían ese apellido, joder si analizó las cosas con cabeza fría, esta es por mucho la mejor elección que he hecho en mi vida, ni en los negocios lo he hecho tan bien. No lo digo por el dinero porque eso tengo de sobra, sino que pertenecer a esa familia