Capítulo Quince — Momentos agradables...
Diana Cross
Me sentía inmensamente incómoda e intimidada con la presencia física y abrumadora de Lorenzo allí, dentro de mi minúsculo apartamento.
Por lo que había podido observar en el piso de la dirección y en el inmenso despacho de la presidencia, era un hombre al que le gustaba disfrutar de mucho lujo y ostentación.
A mí también me gustaba ese estilo de vida en el pasado, pero tuve que renunciar a absolutamente todo para conquistar mi paz y mantener a salvo mi dignidad.
Pensar en toda e