Capítulo 21.
El tiempo parece detenerse.
Cada uno de los alfas observa de manera sigilosa la figura y presencia de la amante marcada.
El aura de los presentes grita algo que sus labios retienen, asombro… inquietud, y sobre todo odio.
Sin embargo, Zack detecta rabia, furia y otra esencia que no alcanza a identificar pero demasiado cercana al deseo y sin poder evitarlo suelta la mano de Alejandra.
Ella abre la boca y los ojos, no puede creer lo que está viendo.
“No frente a él” piensa extendiendo su mano so