Madison James
El chofer me lleva a la mansión de nuevo, mi cabeza está hecha un lio, cada vez entiendo menos, si sigo así, el señor Li me va a volver loca.
— ¿Se siente bien?— Pregunta desde adelante el chofer, me tapo la boca con la mano para no llorar y le digo un –No. — Cortado.
—¿Le duele la cabeza?— Me pregunta preocupado y asiento, no solo es eso por supuesto, estoy muy abrumada por todo lo que estoy viviendo, demonios me encanta mi trabajo y ahora hago de todo menos eso.
—Tome. — Me dice