CAPITULO 40
Alejandra tuvo que aceptar en contra de su voluntad quedarse en la casa de la mujer que era su enemiga.
Odiaba todo de Helena sin imaginar que era la Kenia de la que se burlaban, quizás porque también envidiaba a Kenia.
En el fondo de su corazón, Kenia tenía todo lo que ella deseo, estaba lejos de ser la belleza.
Kenia tenía un padre y una madre que la amaba, que le daban todo, sentía que Kenia era más lista, y que tenía todo un futuro por delante si dejaba de sentir esa inseguridad