James camina de un lado a otro en el apartamento, su rostro desencajado por la desesperación y la angustia. Mariana sale de la habitación y lo ve, sorprendida por su estado.
— ¿Qué pasa, James? —pregunta Mariana, acercándose a él.
— Lo jodí —dice James, su voz baja y temblorosa—. Lo jodí todo.
— ¿De qué estás hablando? —pregunta Mariana, intentando entender.
James se detiene en su camino, mirándola con ojos desesperados.
— Estoy pensando que Angela me vio la cara —dice finalmente.
— ¿Qué pasó e