El abuelo se despierta dos horas después, con una expresión de dolor y confusión en su rostro. Mira alrededor y ve a Nikolai sentado a su lado, con una expresión de preocupación en su rostro.
— ¿Cómo te sientes? — pregunta Nikolai, con suavidad.
El abuelo se toma un momento para responder, como si estuviera procesando todo lo que había sucedido.
— Estoy bien — dice finalmente, con una voz débil.
Nikolai se inclina hacia adelante y le pide disculpas al abuelo.
— Lo siento, abuelo — dice. — Lo si