Mundo de ficçãoIniciar sessãoObservé detenidamente a los tres. No había llegado a ser una de las jóvenes empresarias más talentosas de los últimos años por nada; había aprendido de la humilde vida de mis padres y de mi propio ingenio. La verdad era que habían venido a visitarme porque no habían podido hacerse del dinero. Al parecer, Ilán se había negado a darme su fortuna y algo le habían hecho. Ahora debía usar mi astucia para hac







