Mundo ficciónIniciar sesiónLeila asintió, aliviada de haber compartido su preocupación. En verdad, no sabía por qué me inspiraba un gran respeto, pero sentía que podía confiar en mí.
—¿Quieres que haga algo más? —preguntó, deseosa de ayudar.Le sonreí con cariño, conteniendo las lágrimas que amenazaban con brotar. En el rostro de Leila veía reflejada a mi propia hija, siempre dispuesta a apoyarme en t






