—¿Por qué no la escuchaste? Antes de decirle que se fuera, seguramente ella hubiera explicado mejor lo que pasó, no debes de echarte la culpa de esto —dijo Martín—. Tú quisiste hacer las cosas bien, tampoco puedes dejarte llevar nuevamente por tu espíritu de venganza.
—No puedes pedirme eso, sé perfectamente que ella es culpable, ella planeó todo, junto a sus padres, no puede ser, si quiera negar todo la culpa, ella envío ese documento, ella lo tomo desde mi teléfono. Ahora entiendo para que me