—Está bien —dijo Sally sin intenciones de discutir.
—Muy bien así me gusta obediente y que entiendas cuál es tu lugar —dijo Jacob.
La mujer lo miro y rodó los ojos, término lo que estaba haciendo y se fue a la cocina a terminar de hacer el pastel, mientras lo hacía pensaba en lo que sus padres habían mencionado.
Se preguntaba que podría ser y porque ellos estarían tan seguros de que funcionaría, también contemplaba la posibilidad de hacerlo fuese lo que fuese.
Cuando el hombre la trataba así le