Elizabeth Morgan
—Claro que se como es, pero acuérdate que perro que ladra no muerde. — me dice el
—No lo sé, prefiero no arriesgarme. — Le respondo y el rueda los ojos.
—Este bien iré solo como tu amigo, pero una vez que ellos se vayan me quedo en casa contigo. — Me dice él me muerdo los labios pensando en eso, me da pena hacerlo así bajo el mismo techo que mis hijos pero suelto un incomodo –Okey. — siento que me está llevando hasta lugares donde yo no quiero estar, no aun.
Se comporta como si