Capítulo 129:
La Gratitud de Connor
Punto de vista de Connor
El monumento se encontraba en el jardín oriental, donde la Madre Rea había cultivado sus hierbas curativas durante tres décadas. Diego y Tanya habían encargado una sencilla lápida de piedra: nada elaborado, solo su nombre, años de servicio y una luna creciente tallada en el granito para honrar su último acto protegiendo a Aria.
La había visitado todas las mañanas durante dos semanas. Siempre al amanecer, antes de que el recinto desper