CAPÍTULO 215:
LA JOVEN ADULTEZ DE ARIA
Punto de vista de Aria
La reunión se alargó porque Sera no paraba de llorar.
No de forma dramática; Sera no hacía nada dramático, lo cual era parte de lo que la hacía difícil de comprender. Lloraba como todo lo demás, en silencio y con el rostro ligeramente girado, como si quisiera ocultar ese sentimiento. Tenía catorce años y había manifestado su habilidad profetizada hacía tres semanas, y desde entonces no había dormido bien.
Lo recordé. No dormir. El ag