Mundo ficciónIniciar sesiónLa oscuridad que precedía al amanecer tenía una cualidad particular en el palacio: era una oscuridad administrada, vigilada, interrumpida cada ciertos pasos por el parpadeo de las antorchas y el susurro de las sandalias de los guardias sobre la piedra. Neferet la había aprendido a leer como se aprende a leer cualquier texto que se consulta con frecuencia, identificando los intervalos entre rondas, los momentos en que el silencio era verdaderamente silencio y no una pausa







