Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana tenía esa quietud particular que precede al calor, cuando el aire aún conserva algo del fresco nocturno y las sombras no han terminado de retirarse de los rincones. Neferet llevaba despierta desde antes del amanecer, incapaz de encontrar el descanso que su cuerpo pedía pero su mente negaba sistemáticamente.
Los aposentos que ocupaba habían pertenecido a otra mujer antes que a ella. Ese pensamiento, que en los primeros meses la hab&iac







