Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz del mediodía atravesaba las celosías de piedra caliza de los jardines del palacio como dedos que buscaban secretos entre las sombras de las palmeras. Neferet caminaba por el sendero de mármol blanco que bordeaba el estanque de lotos, con las manos entrelazadas frente a su cuerpo para ocultar el temblor que amenazaba con traicionarla. El aire olía a jazmín y a algo más oscuro: la anticipación del desastre que se acercaba como una tormenta







