Mundo ficciónIniciar sesiónLa Cámara de Venenos Reales existía en el silencio. No el silencio ordinario de los espacios deshabitados, sino algo más profundo—una quietud que parecía absorber el sonido mismo, como si las paredes de piedra caliza hubieran aprendido a guardar secretos a través de los siglos. Las antorchas ardían sin crepitar, sus llamas inmóviles como si el aire mismo se hubiera solidificado en expectación.
Neferet observaba cómo e







