No hubo celebración.
No hubo proclamación histórica.
El día después de la disolución del Rey fue… normal.
Demasiado normal.
El consejo se reunió a la misma hora.
Los informes llegaron con el mismo orden.
Las discusiones comenzaron con la misma tensión leve de siempre.
Y nadie mencionó el vacío.
Pero todos lo sentían.
No como pérdida.
Como silencio nuevo.
Risa caminaba por los pasillos sin la sensación de ser observada por algo mayor.
El eco interno ya no estaba.
Y eso la obligaba a pensar más d