Nadie se movió.
No después de eso.
La leve inclinación del contorno no fue un gesto cualquiera.
No fue aleatoria.
Fue… dirigida.
Y todos lo entendieron.
Noctara fue la primera en reaccionar, aunque no avanzó más.
—Eso fue una respuesta —dijo, con la voz baja pero tensa.
—Sí —confirmó Thallia.
Rhaziel no apartaba la mirada.
—Y fue hacia Risa.
El aire volvió a moverse, pero distinto.
No como antes, cuando la resonancia era difusa.
Ahora había dirección.
Había foco.
Risa seguía de pie frente al co