La primera vez que se dieron cuenta de verdad… fue por una discusión que nunca ocurrió.
No porque no hubiera motivo.
No porque las personas fueran razonables.
Sino porque, simplemente… la discusión no llegó a existir.
Thallia estaba revisando registros de mediaciones cuando lo notó.
Dos familias.
Años de conflictos por tierras.
Disputas constantes.
Amenazas.
Una historia larga de odio silencioso.
El tipo de conflicto que siempre termina en gritos, golpes o algo peor.
Pero ese día…
no pasó nada.