Ulrich caminó por el túnel hasta entrar en el bosque. El lugar estaba exactamente como lo recordaba de su infancia, lo que lo dejó asombrado y asustado. Una voz femenina preguntó: "¿Dónde estás?"
Ulrich se paralizó. Conocía esa voz. "¿Madre?"
"¿Dónde estás?" insistió la voz.
Ulrich empezó a caminar más rápido. "¡Estoy aquí!"
Su madre apareció ante él, exactamente como la recordaba: pelo negro, ojos azules y una sonrisa reconfortante. "Ahí estás," dijo ella, sonriente.
Él corrió hacia ella, pero