CAPÍTULO 88: DIFÍCIL DECISIÓN
—¿Ashly?
Arzen miró a Ashly sin poder creer que estuviera frente a él, sus ojos detallando a la mujer con la que debió unirse. Internamente, Ónix gruñó, sintiéndose enojado. Por su parte, Ashly le dio una sonrisa.
—Sí, soy yo —dijo ella—. Estoy aquí, donde siempre debí estar.
Por un momento, Arzen no pudo reaccionar del todo. Ashly sonrió de nuevo y cerró la puerta detrás de ella. Caminó hacia Arzen y se detuvo muy cerca. Ella bajó la cabeza y miró sus manos, murmur