CAPÍTULO 11: VE CON TU FUTURO ALFA
En su habitación, Scarlett seguía siendo consolada por Lavinia. Aún no había podido salir del tumulto de emociones que había experimentado la noche anterior. Lentamente, le contó todo a su nana entre sollozos. La vieja Omega no dijo nada, solo se limitó a escucharla, mientras le acariciaba la cabeza y la dejaba llorar.
—¿Qué vas a hacer ahora? —preguntó, una vez que Scarlett se calmó un poco.
—No lo sé, nana. Mi padre se equivocó. El Alfa… el Alfa no es tonto