CRYSTAL.
En el instante en que la hoja de Seraphine mordió mi carne, el mundo se fracturó.
Todo ocurrió al mismo tiempo.
Apenas registré el dolor al principio—solo el sonido del rugido de Asher desgarrando la noche como una bestia herida liberada. No fue un grito. Fue furia hecha voz, cruda y sin filtrar, vibrando por el claro con tal violencia que incluso las llamas parecieron retroceder.
¿Qué estaba pasando? Ese fue el único pensamiento que vagó por mi mente.
¿Esta perra realmente me había co