9. Cuando el Depredador Cae en la Trampa
—¿Por qué rechazó la reunión? —Belinda estaba confundida.
Valerie, que removía su té, sonrió con amplitud y miró de reojo a su amiga. —Porque el depredador que espera con paciencia siempre consigue la presa más grande.
Belinda frunció el ceño. —¿Y qué es lo que pretendes exactamente?
—Que confíe en mí.
—¿Que confíe?
Valerie asintió. —Desconfía de mí. Seguro que ya sabe quién soy. Así que tengo que hacerle creer que no tengo interés en él, que no lo necesito y que todo lo que imagina está equivo